Va por Antonio Calera y el forcado portugués Manuel Trindade,
fallecidos recientemente
El último festejo de la Feria de Huamantla resultó condicionado por el clima inclemente, la seriedad sin calidad de la corrida de Zacatepec y la disposición de los toreros de hacerles frente.
Era además, día de la Huamantlada. Ríos de gente entre los llamados “burladeros” nos recibieron en una tarde veraniega y húmeda, pero que no presagiaba las sendas trombas que se dejaron caer sobre el coso techado del oriente tlaxcalteca. A resultas de ello, la corrida se interrumpió más de una hora luego de la lidia del tercero por un apagón, durante el que, además, se rasgó parte del techo en un episodio inquietante. La corrida continuó con la electricidad reestablecida, aunque todavía hubo otro apagón antes del último toro.
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Bastante más de media plaza entró en «La Taurina» el día de la Huamantlada
Voluminoso y serio el abreplaza
Que no dejó estar a Uriel Moreno «El Zapata»
Quien parece acomodarse en esas labores similares a las del tentador
Además de que hace «la cruz» para que no se lo lleve el diablo
Con el cuarto, espectacular con el capote como de costumbre
Ante este otro pavo de Zacatepec
Con el que el Zapata se jugó el pellejo en banderillas
Pero con la muleta aparecieron las dudas
Y quedó la impresión de que no vimos en plenitud al bravo cuarto
Otra estocada y cariñosa oreja
El segundo de la tarde abrió el lote de Juan Pablo Sánchez
Que apretó en varas
Y con el que parecía estarse cocinando algo importante
Pero solo vimos solvencia del hidrocálido
Y con el quinto nunca pintó para más la cosa
Sánchez se desdibujó sin que le sobrara la confianza
Román fue luz y sombra en la tarde
Frente al tercero que derribó al caballo
Y tenía esta lámina
Se acomodó con el toro al principio de la faena
Y firmó los mejores momentos de la tarde
Aunque pareció desesperarse ante las complicaciones de la res
Y este estoconazo le valió la oreja
Cuando iba a recibir el trofeo quedamos a oscuras por más de media hora
Y hasta el techo se desgarró como consecuencia de la lluvia
El sexto, otro de mucha presencia
Con el que Román estuvo cauto
Y casi acaba en mitin con la espada
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