La fiesta brava, derrotada en el duelo entre presidentes de los ganaderos mexicanos

Los últimos presidentes de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia no pudieron juntar un lote decoroso para la Plaza México.

Corrida de expectación, corrida de decepción. Y cómo podría ser de otra manera, si los últimos dos presidentes de la asociación de ganaderos de nuestro país echaron seis animales esmirriados y sin defensas a una de las pocas citas invernales en la Plaza México.

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El primer espada, Juan Pablo Sánchez, sin nada qué hacer con el 2o de la tarde de Pozohondo
El cuarto de Montecristo, de los pocos que no levantó protestas
Y con el que el hidrocálido firmó su faena más entonada en muchos años en este coso
Parecía no haber toro, pero Sánchez lo hizo por derechazos y continuó por naturales
Aunque la faena vino un poco a menos al final, lo que tal vez le costó la segunda oreja
Hasta acertó con los aceros
Don Germán Mercado Lamm trató de hacer pasar a esta res como el tercer toro de la tarde
Pero luego de golpearse, salió este «menos pior» de Pozohondo
Que le provocó este sustazo a Juan Ramón Saldaña
Y con el que Diego Silveti perdió los papeles
Como para no quedarse atrás, don Ramiro Alatorre echó esto como toro a la plaza más importante del país
Naturalmente, el público no dejó hacer nada a Diego Silveti
Juan Ortega, destellos apenas de un gran torero
Que más o menos se pudo acomodar con el de la confirmación
Y logró algunos muletazos magníficos por ambos pitones
Y una saga de trincherazos antes de pinchar
Con el sexto fueron esporádicos los pasajes de canela de Ortega
Que cayó víctima de los taurinos que le escogieron este encierro
La estocada final… ¿Para la tauromaquia?

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