Sin ser un gran éxito de taquilla, la segunda corrida temática “de las luces” acarreó a la plaza a la villameloniza encabezada por el ya conocido juez de plaza Enrique Braun.
A juzgar por el contenido del artículo 63 del reglamento taurino de la Ciudad de México, que a la letra dice “Si el astado vuelve la cara a los caballos dos veces y en terrenos distintos, el Juez de Plaza [sic] ordenará que se le coloquen banderillas de doble rejón, quien lo indicará por el sonido local”…
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