Tarde durísima en la séptima novillada de la Plaza México

Dos heridos, dos toros vivos, siete avisos y una encerrona involuntaria, el saldo del séptimo festejo novilleril de la Monumental.


El cartel acarreó poca gente a la plaza este 25 de agosto. El embudo lució un aspecto prepandémico, unas dos mil personas bajo un sol a plomo, que rápidamente perdieron la paciencia ante el espectáculo que vieron en el ruedo. Los novillos de Gonzalo Iturbe, muy bien presentados, fuertes y que variaron entre lo encastado y un par sueltos, buscando la querencia, dieron pie a una tarde que reafirmó la crudeza de la profesión de torero.

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Así abandonaron la plaza las cuadrillas
Sin quién las encabezara
Salvo Joel Castañeda, la noche de un día difícil
Que empezó con un abreplaza que maltrató así a Luis Garza
Hasta que sobrevino la cornada
Y comenzaba el calvario de Castañeda
Daniel Prieto tampoco se acomodó con el segundo de la tarde
Por ahí clavó un par de banderillas no tan errado
Y a las primeras de cambio fue a dar al hule
Y Castañeda se quedó solo contra la marea
Y hasta el cuarto la tarde fue durisísima
El quinto le dió un respiro
Y pasó lo inesperado: algunos muletazos
Aunque tampoco lo que dijéramos una faena
El ardiente escenario de un viacrucis
Con el sexto Castañeda había recuperado el color
La gente se lo reconoció y muchos hasta lo quisieron premiar
Merecida salida al tercio luego de parear al tercero de la tarde

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