El encierro lució divisas negras en señal de duelo por la muerte de Alberto Bailleres
Y fúnebre resultó el juego de sus toros
Aunque la gente no se aguantó las ganas de decirle sus verdades a Julián
Entusiasmó a sus exaltados partidarios con el artificio del toro de regalo
En el que dió muestra de sus innegables conocimientosAunque lo que a algunos se les censura a él se le aplaudeEstás verónicas con el tercero fueron lo mejor de un actuación gris del PayoEl quinto tenía trapío, pero era un mansoAl que «El Payo» no obligó, ni sometióMató recibiendo a sus dos toros, y cortó una oreja lastimosaEl de la alternativa, además de manso, con genioPero Miguel Aguilar se sacó la espina toreando al sexto con pundonorNo obstante que faltó reposo, temple, y ligazónHasta las cintas, para tumbarle las orejasEstrepitoso tumbo, otra vez, sobre Carlos Domínguez